Nuestro Blog

Cómo duele...

 

Con el dinero que Hacienda deja de ingresar cada año en concepto de fraude fiscal se podría financiar el sistema sanitario público de nuestro país en su totalidad.

 

El fraude al fisco en España se sitúa alrededor del 23% del PIB (10 puntos por encima de la media europea).  De esta cifra, el estado deja de percibir en concepto de impuestos unos 70.000 millones de euros anuales.  Solamente las cuotas de IVA no pagadas en el último año podrían acercarse a los 18.000 mill.€, cantidad superior a la suma del gasto sanitario anual de Madrid y Cataluña juntas.

 

En un momento especialmente delicado en el que afloran tramas escandalosas día sí y día también y donde la corrupción crece exponencialmente en todo el mundo en relación directa con la crisis económica, el peligro de cualquier país es no situar la corrupción en el lugar que le corresponde, que es el de explícito atentado contra el interés público. 


En este sentido, los fraudes “preferidos” por los españoles pasan por evitar el IVA, crear facturas por falsas ventas, contratar en negro, cobrar subvenciones indebidas, no prestar los servicios contratados, fraguar insolvencias, realizar operaciones internacionales fraudulentas, ocultar capitales y crear empresas tapadera.

Según el informe anual de los técnicos de Hacienda (Gestha 2011- “Lucha contra el fraude fiscal en la agencia tributaria”), las grandes fortunas y las grandes empresas evadieron al fisco 42.711 millones de euros en 2010, un 71% del total del fraude en España. Por su parte, las pymes y los autónomos, que representan el 97% del tejido empresarial son responsables del 17% del fraude fiscal total, ya que evadieron alrededor de 17.000 millones de euros.  El fraude de particualres (plusvalías, arrendamientos, rentas del trabajo…) se sitúa en torno a 1.500 millones de €. 


Por eso, hoy más que nunca son necesarias iniciativas anticorrupción como las que recomienda el Pacto Mundial de Naciones Unidas (PACI). Tenemos que luchar en tres niveles a la vez: 1) Internamente, introduciendo programas dentro de las empresas y sus operaciones, 2) externamente, publicando informes en los que se citen ejemplos y casos prácticos sobre las experiencias y buenas prácticas llevadas a cabo en las compañías y 3) colectivamente, uniendo fuerzas en cada sector empresarial y añadiendo grupos de interés, para que la lucha contra el fraude, los delitos económicos y la corrupción sea una batalla de la sociedad en su conjunto.    

 

La corrupción no se evita con decretos, se batalla contra ella si la sociedad quiere extinguirla. De lo contrario, reina sin escrúpulos.

COMPROBACIÓN DE CURRICULUM: LA PÓLIZA DE SEGUROS D...

Artículos relacionados

Contáctenos

1000 caracteres restantes

GAT Comunicación

Otras empresas del Grupo

logoi2ethicsletrablanca
g5logo